VIENTOS DEL NORTE.

(El alma de una muchacha).

Los malos vientos del Norte,
traen consigo la tristeza,
vienen siempre al caer la noche,
apagando las estrellas.

Los malos vientos del Norte,
se te meten en los huesos,
te llenan de mil temores,
y nublan tus pensamientos.

Sentada en la hierba,
la cabeza gacha,
dejando al verdugo,
empuñar el hacha.

¡Levanta!, ¡despierta!,
reanuda la lucha,
no des por perdida,
la vida que pasa.

Que siempre hay refugios,
y manos amigas,
ofreciendo balsas,
que bogan tranquilas.

Los malos vientos del Norte,
también se acaban y pasan,
llevándose su tristeza,
llevándose tus temores.

Los malos vientos del Norte,
si hieren, pero no matan,
y curten, sin que se note,
el alma de las muchachas.

Camino del vergel

(Tristeza profunda)

No puede el árbol recoger,
el fruto que maduro de sus ramas,
ha caído.

Amanecer,
sabiendo que te has ido.

Paso a paso en el vergel,
el labrador recoge sus manzanas,
bebe vino.

Despertar,
soñando que has venido.

La jornada acaba y al volver,
regresa el pájaro en bandada,
hacia sus nidos.

Atardecer,
queriendo estar contigo.

Las horas pasan sin querer,
la luna brilla,
el sol se apaga,
fin del camino.

Anochecer,
deseando hablar contigo.

Los días pasan,
y otra vez,
saldrá el sol en la mañana,
junto al molino.

El tiempo está juntando,
nuestros destinos.