NO ROBAS, COMPARTO.

Foto: CT.

Los amigos de verdad surgen de la cotidianeidad, del roce de las almas, que, en éste caso, fueron tus manos, rápidas, altivas, trabajadas, pero sobre todo femeninas, muy femeninas.
 
 

NO ROBAS, COMPARTO.

 
Buena gente entre tus ancestros sorianos,
porque allí está la savia de tu vida,
en una Deza desconocida
Castilla de castillos y de pueblos hermanos.
 
Una historia en la Venta del Hambre,
otra desde las Atarazanas,
otra en San Blas y en Santa Ana
ermitas de alta raigambre.
 
Qué decir de un lugar bañado por mil fuentes
la de Muza, moro de prestigio, la de Almanzor,
la cascada de Suso y el manantial de Arañón,
y, al fin, los Ojos, dos pozos que surgen de repente.
 
Murmullos que bajan de Peña del Manto,
para morir en las aguas del Henar;
desde la ribera, desde tu hogar
sacrosanto.
 
Contigo comparto,
y lo hago porque somos amigos,
poco a poco, invadiste mi corazón,
desde mis dedos, que tu volviste sanos.
 
Catedrática de la mano,
suaves masajes, entre retazos de vida,
me regalabas, de repente, unas risas,
un guiño y un halago.
 
Sigue así, estando,
para los amigos, siendo,
juntando lazos, uniendo
y, por dentro, SUMANDO.
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé)
 

CUANDO EL SILENCIO SE LLENA DE PALABRAS.

Foto: Jc.
La mirada de otro, es tu mirada, sobre todo cuando lo sientes dentro, calmando tus ansiedades.
 

CUANDO EL SILENCIO SE LLENA DE PALABRAS.

 
Viniste a verme, postrado, encamado y sin poder hablar, estaba fatal, pero llegaste dando tumbos, con el mismo balanceo con el que subiste a Roita por mi, y, con una sonrisa franca y tu silencio, lo cambiaste todo.
 
Gracias, amigo, gracias
por esas tardes
llenas de rutas y lápices,
por toda tu compañía
por tu ingenio y tu valia
y por esa, tu elegante suspicacia.
 
Gracias, viajero de mi tiempo,
por esa salvaje y perspicaz ironia,
títeres descabezados con despiadada alegría,
tus bicis, tus drones, tu torre del mil,
en mi corazón hay un sitio para ti,
por este momento eterno.
 
Gracias, caballero,
por esos silencios compartidos,
por amanecer en mi camino,
y acariciarme relleno de hermandad,
pero sobre todo por tu amistad.
Te quiero compañero.
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé)

TUS OJOS AZULES.

Foto: Jc.
Son tan grandes y tan hermosos tus ojos, que es necesario más de una poesía para describirlos y, aun así, no es suficiente…
2ª de 2
 
TUS OJOS AZULES.
 
Tus ojos azules,
de madrugada,
soñaban.
 
Se iba despertando el negro,
azules de madrugada,
nos íbamos escondiendo,
entre la gente y la barra,
una cerveza y momentos,
instantes, llenos de charla.
 
Tus ojos azules,
de madrugada,
cantan.
 
Tus ojos azules en el rincón,
vaqueros que mecen las piernas,
voces que son corazón
y arañazos que se quedan,
entremedias de una canción
y un soplo de brisa fresca.
 
Tus ojos azules,
de madrugada,
riendo miraban.
 
Al final tus sitios fueron viniendo,
a las querencias, que no siempre destapas,
al final fueron la noche y el tiempo,
al final fueron las almas,
al final fueron los silencios,
los que quedan, los que hablan.
 
Tus ojos asumen
que son madrugada,
azules de mañana.
 
Y en un portal oscuro,
recorrimos las veredas del deseo,
entre caricias y susurros,
nos amamos deprisa y corriendo,
que…, ¡casi nos descubren juntos!
En ese momento fuimos sólo deseo.
 
Tus ojos azules
son sonetos de madrugada,
como los petalos de tu mirada.
 
Sin embargo,
¡el tiempo fue nuestro!
Fuimos caminando
con los deseos,
y con el placer despertando
sólo fueron nuestros cuerpos.
 
Tus ojos azules,
sonríen, es madrugada
y llega el alba.
 
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé)