¿POR QUÉ ESCRIBO?

Foto: Jc.

¿POR QUÉ ESCRIBO?

En esas tardes de siesta, entre bostezo y cabezada, me surgió una duda existencial, que me corroía las entrañas.
—Perdonadme la exageración —dijo mi ego.
—Perdonada —respondió mi conciencia humilde.
—Era una licencia poética —insistió mi ego, con aires de profesor.
—¡Ya! —rebatió la conciencia, con un deje de sorna en la voz.
—¡No ironices! ¡Por Dios! —porfió el ego “te absolvo”.
—A Dios no le metas en esto! —gritó mi conciencia cristiana.
—¡Chicos!, callad, que no me oigo —dije yo, cansado de tanta vocecita interior y seguí escribiendo.

¿Por qué escribo?

Repetí y me puse a pensar en voz alta.

Por vanidad —dijo mi conciencia más modesta.
si pero no —le respondí.
por terapia —explicó mi ego catedrático.
si pero no —le tuve que responder.
por recordar —dijo la comadre del cuarto, que pasaba por allí y, al oír el estruendo de mi cabeza, se acordó del vecino del quinto, que —¡Pobrecito! —, dijo, padecía de Alhzeimer
tampoco —le rebatí en voz alta, lamentando tener una voz interior, que diera tan «a la calle».
porque te calma —expuso mi ego más psicológico.
no, no es eso —tuve que decirle.
porque te gusta —manifestó mi ego hedonista.
puede —contesté sin decantarme del todo por la negación.

es mucho mas simple —dije, cansado de tanto batiburrillo y me puse a la faena de alumbrar una buena cuarteta que acallara todas las voces.

«Quizás es porque así hablo contigo
y escribirte es una excusa,
la mas hermosa de las excusas,
para hablar conmigo».

Programa de lavado.

Este sí que es un “annus horribilis” que diría la Isabel II de los ingleses.

Brexit, líder de la solidaridad europea;

Rajoy, amigo de los discapacitados,+ pensionistas y gentes de mal vivir (profesores, sanitarios… y así hasta ocho millones).

Y ahora suenan los “claros clarines” y, a toque de TRUMPeta, se anuncia el liderato del mundo libre, amigo de mexicanos, emigrantes, mujeres y otros cincuenta y nueve millones más.

Prefiero el circo romano, allí, al menos, la sangre y las espadas no se ocultaban tras programas llenos de palabras vacías (menos Mr. T. que iba de frente).

Recordemos que los votos auparon otros partidos en los que el Odio era un componente principal.

Tenemos que pensar más. Piensa global, actúa local, nunca egoístamente, al final, salvo la élite, todos al trullo.