LA DIFÍCIL FACILIDAD DE LOS PASOS.

Foto: Jc.

(Nunca la meta está al alcance de la mano).

(Es fácil decidir sentado).

Hay caminos más fáciles,
sin presiones, sin sobresaltos,
con misas de maitines,
cuello duro y celibato,
pero no llevan tan alto.

Hay colores que vuelan al cielo,
gris de nube, azul cobalto,
contrastes, montañas, hielo,
refugios suaves, concordatos,
hay acomodos y hay saltos.

Nunca los negros son puros,
ni son solo blancos los blancos,
ni los grises son claros, ni oscuros,
ni las brumas son tinieblas, ocasos,
ni el amanecer es siempre descarado.

Hay aventuras sin riesgo,
hay huellas sin pasos,
y vereda, senda y desfiladero,
camino viejo, transitado,
que dejan rastro.

Hay cañones, hay gargantas,
hay vericuetos y atajos,
hay guiones que se dejan el alma,
entre los montes del contrabando,
y hay actores de reparto.

Pases por donde pases,
si has pasado,
mira siempre hacia delante,
la cabeza en alto,
no te pares, no hay caminante sentado.

Ya sé que hay difíciles soledades,
que hay compromisos complicados,
que hay amores, y lealtades,
que hay desazón, y quebranto,
y decisiones que son partos.

Los caminos nunca son fáciles,
si llevan alto.

AL FINAL DE LA CUESTA.

Foto: Jc.

(Sudor en la cuesta).

Al final de la cuesta,
la sombra fresca,
el palio de las hojas del árbol,
el horizonte,
la sensación de llegar, de estar arriba,
en la colina,
en el monte,
en el espacio abierto, silencioso y mágico,
de la frontera.

Al final de la cuesta,
sudoroso, cansado,
con la sonrisa en los labios,
con la mirada tranquila, esperanzada,
ilusionada,
con la mano en el cayado,
apretando,
descubro tu presencia,
y pariendo futuros de ilusiones,
te espero.

Te espero para caminar juntos,
entre las piedras de la vida,
amiga,
entre las curvas del deseo,
y los requiebros,
hasta donde nos lleve el destino,
de la mano, contigo,
a tu lado, compañera, con tu entorno, tu sonrisa,
tus historias, tus enfados, tus momentos, …