UNA BALSA, UNA AMIGA.

Foto: Jc.
Un brindis por la amistad ¡¡
 

UNA BALSA, UNA AMIGA.

 
Y en medio del mar, siempre hay una balsa,
a la que asirse.
 
Cuando las olas te parecen demasiado grandes y fuertes,
para poder vencerlas por ti mismo,
siempre surge el brazo amigo, desinteresado y fuerte,
en el que encuentras apoyo.
 
Cuando las sombras de la duda y el cambio,
se abalanzan y te cubren, siempre surge una linterna,
que te ilumina.
 
Cuando en las tinieblas de la vida,
sus túneles se entrecruzan y no encuentras la salida,
siempre, al doblar el recodo menos esperado, surge,
partiendo de las negruras, el rayo de sol,
que te alumbra y te calienta, sin cegarte.
 
Pero que difícil es ser balsa, linterna y rayo de sol,
que sencillo es decirlo y cuanto cuesta ser fuerte,
fuerte para ayudar, fuerte para sostener
y más aún, fuerte para no esperar recompensa,
después de haberlo ofrecido todo, por el amigo.
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé)

VIENTOS DEL NORTE.

(El alma de una muchacha).

Los malos vientos del Norte,
traen consigo la tristeza,
vienen siempre al caer la noche,
apagando las estrellas.

Los malos vientos del Norte,
se te meten en los huesos,
te llenan de mil temores,
y nublan tus pensamientos.

Sentada en la hierba,
la cabeza gacha,
dejando al verdugo,
empuñar el hacha.

¡Levanta!, ¡despierta!,
reanuda la lucha,
no des por perdida,
la vida que pasa.

Que siempre hay refugios,
y manos amigas,
ofreciendo balsas,
que bogan tranquilas.

Los malos vientos del Norte,
también se acaban y pasan,
llevándose su tristeza,
llevándose tus temores.

Los malos vientos del Norte,
si hieren, pero no matan,
y curten, sin que se note,
el alma de las muchachas.