NO ROBAS, COMPARTO.

Foto: CT.

Los amigos de verdad surgen de la cotidianeidad, del roce de las almas, que, en éste caso, fueron tus manos, rápidas, altivas, trabajadas, pero sobre todo femeninas, muy femeninas.
 
 

NO ROBAS, COMPARTO.

 
Buena gente entre tus ancestros sorianos,
porque allí está la savia de tu vida,
en una Deza desconocida
Castilla de castillos y de pueblos hermanos.
 
Una historia en la Venta del Hambre,
otra desde las Atarazanas,
otra en San Blas y en Santa Ana
ermitas de alta raigambre.
 
Qué decir de un lugar bañado por mil fuentes
la de Muza, moro de prestigio, la de Almanzor,
la cascada de Suso y el manantial de Arañón,
y, al fin, los Ojos, dos pozos que surgen de repente.
 
Murmullos que bajan de Peña del Manto,
para morir en las aguas del Henar;
desde la ribera, desde tu hogar
sacrosanto.
 
Contigo comparto,
y lo hago porque somos amigos,
poco a poco, invadiste mi corazón,
desde mis dedos, que tu volviste sanos.
 
Catedrática de la mano,
suaves masajes, entre retazos de vida,
me regalabas, de repente, unas risas,
un guiño y un halago.
 
Sigue así, estando,
para los amigos, siendo,
juntando lazos, uniendo
y, por dentro, SUMANDO.
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé)
 

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