FOGON DE NAVIDAD.

Foto: JM.Forcano.

 FOGÓN DE NAVIDAD.

 
Llevaba el viento espuma de nieve,
en un intento por relegar el otoño;
traía fríos que no venían solos,
que sabían a recuerdos de Diciembre.
 
El cajón del olvido lleva, del recuerdo, la simiente
y en un marco, de la familia, las fotos
los corazones redondos,
que cobijan y, tiernos y calidos, sienten.
 
La contundencia espiritual de los que son,
sólidos y cercanos, aunque ausentes,
se hace presente en un privilegiado rincón.
 
De donde vengo, vengo, estuve previamente,
a donde voy… llegaré luego, fogón
de Navidad tiempo de recuento, siempre.
 
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé).

SONABA EL AGUA.

 Foto: Jc.
¿Qué pasa cuando se juntan varios amigos y entre ellos están un guitarrista flamenco y un poeta?
Pues que entre sevillanas y fandangos, surgen “ayes”, palmas y letras, por supuesto, de amor.
Un amor que nace de la complicidad, de las excursiones al río y de una buena botella de vino descorchada en sus orillas. Allí, entre las gotas de rocío y los abedules, se forjaron los mimbres de un querer que se hizo infinito. De una sensación que se volvió delirio, frenesí, vehemencia, porque en el fondo latía la pasión de los amantes.
 
 

SONABA EL AGUA.

(y tus suspiros).

 
Sonaba el agua,
¡ay, ay!,
sonaba el agua,
entre los sauces verdes
y las riberas,
sonaba el rio,
¡ay, ay!,
entre los sauces verdes
y tus suspiros.
 
Las caricias suaves se llenaron de pasión urgente y bailaron al ritmo cíclico del ruido del agua, cayendo en cascada y mojando de frescor la tarde.
 
Tu cuerpo se hizo grande,
¡ay, ay!
y se hizo mío,
se deslizó en mis brazos
y con tus manos,
se fundió con el río,
¡ay, ay!,
y lo llené de besos,
entre los pinos.
 
Y se llenó la tarde de tu cuerpo y de sentidos, se caló de ribazo y sentimientos, en un tocón retorcido, tablero redondo a la verita del río.
 
Te regale mis manos,
¡ay, ay!,
para recorrer tu cuerpo
y cuando te fuiste,
me fui contigo,
a tus vecindades,
¡ay, ay!,
a tus placeres,
a tus suspiros.
 
 
Autor: José Cruz Millana (JotaCé).